Decimos siempre que un amigo es un tesoro. De igual forma debo cultivar la amistad, requiere dedicación permanente, riego para que no se muera, atención en sus conflictos y dificultades y mi oración confiada.
Un contacto que no interfiera en sus trabajos, una llamada para demostrarle aprecio y cariño y un momento para conversar.
Señor, guíanos con tu sencillez, cariño y ejemplo cada día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario