el
martes 29 de Abril 2008 me han destinado urgente en mi trabajo a
colaborar en la Oficina de San Fernando.
Te
avisan y debes asumir de inmediato, ni siquiera tienes tiempo para
“pasarte películas” que casi siempre te provocan desasosiego y
preocupacón que otra cosa.
Uno
se pregunta, porque Señor ¿ ¿ cual será el siginificado de
salir- una vez más- fuera de casa – a entregar su trabajo diario….
Con
el tiempo he aprendido a no buscar tantas respuestas a las
interrogantes que se producen tan natural. He aprendido, con cierta
actitud
de humildad que las cosas todas tienen su razón de ser, no importa
que hoy yo la entienda cabalmente.
De
todas formas, me sentí ciertamente impactado al llegar porque habián
varios colegas enfermos: tres de cáncer y otros de menores
dolencias. Y uno se sorprende al percibir las necesidades que ello
provoca de dolor, de personal y de la necesidad de rezar por ellos.
Procuramos
entre todos orar, hacer la diaria lectura bíblica y pedir por todos
los más necesitados de esta sucursal y de las otras.
Novedoso,
curioso e impactante; todo en nuestro trabajo en el Banco.
Hoy
releo las memorias que guardamos hace años atrás y entiendo muchas
cosas que ocurrieron. Un recuerdo para mi amigo Fernando de San
Fernando.-
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